Adictos que escalan montañas.



Y ahora que no existe: dependencia crónica y mortal.
Abstinencia infinita. Lo fatal.

No queda ni una millonésima parte, y yo, que siento que me asfixio cuando no lo respiro, tan enganchada como siempre.

Al menos me hace coger el aire con más ganas, por si me llegara un poco.(Qué ingenua).

Nunca una droga dio tantas fuerzas para respirar...

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