Entradas

Mostrando entradas de diciembre, 2015

Mi sueño, tu pesadilla.

Un señor iguana entra por la ventana. No sopla el viento fuera y apenas hay luz dentro, el naranjo tapa la luz del sol y es temprano para encender la lámpara. La fiesta continúa, Iguana me sonríe y con una mirada queda todo dicho. Es amor de pesadilla. "Físicamente, no aparentaba mucho más de veintiséis años, pero existía en ella algo que sugería edad, algo típico de una persona que ha vivido mucho, no canas ni ninguno de esos indicios puramente materiales, sino algo indefinido y seguramente de orden espiritual; quizá la mirada, pero ¿hasta qué punto se puede decir que la mirada de un ser humano es algo físico?; quizá la manera de apretar la boca, pues, aunque la boca y los labios son elementos físicos, la manera de apretarlos y ciertas arrugas son también elementos espirituales." Un remolino de acontecimientos llevan al señor iguana al suicidio, años después. "El suicidio seduce por su facilidad de aniquilación: en un segundo, todo este absurdo universo se de...

Marioneta

Miraba con sorpresa y miedo las cuerdas rotas que acababan de caer al suelo. Detrás sus manos habían dado un tirón hacia el suelo, la gravedad. Después la boca contra el suelo, el ostión. Sin músculos con los que levantarse, intentaba apoyarse en los bordes de la caja para coger fuerzas. Lloraba en silencio y resignada observaba desde dentro la luz que brillaba fuera. Recordaba maravillosos escenarios llenos de colores, el sonido de la música y la satisfacción de salir a escena. Ahora ya no valía nada porque sin cuerdas para que la manejasen, en libertad, no era más que cinco trozos de pino con pintura de colores y pelo de lana amarilla. Amontonada en la caja sobre sí misma,como escombros tras la bomba, la marioneta aceptó que ya no más era marioneta y aprendió a ser muñeca, que tampoco está tan mal...