La fuerza

Cae, cae, cae.
 ¡Pum!
Y chocas contra el fondo.
No hay más, no puedes seguir cayendo.

De repente, no sabes de dónde(te estabas dejando caer), se te meten por todos los poros unas ganas inmensas de subir a la superficie, te agobias entre tanto ambiente viciado. Quieres respirar.

aaaaaaaaaah- gritas, hasta que te duele la garganta.

Y entonces, no sabes cómo, empiezas a escalar sin apoyos. Das brazadas en el aire viciado, y nadas hacia arriba. Sueltas bocanadas de preguntas sin respuesta y las dejas ancladas allí para siempre.

A toda velocidad emerges, sales por el aire despedido
y no hay nada que pueda detenerte.



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