Hoy, como esperábamos, la vida sigue. Pasa el tiempo y todo sigue.
Ya pasó la despedida pero no puedo evitar acordarme y sentir todavía un dolor punzante que me dificulta la respiración. Ha pasado la incredulidad pero se mantiene una sensación de irrealidad.

Sigo recordando tu risa y todas las cosas que te diferenciaban del resto.
 Te agradezco que fueses una constante en mi vida, un ejemplo de amor y buenas intenciones.

Qué te puedo decir, que mi madre te tiene de foto de perfil desde hace un año, y que no la cambia, oye. Que no hay manera. No se lo he dicho pero lo pienso, ¿no crees que debería cambiarla?
Supongo que te echa de menos, que eras su mejor amiga y te fuiste ya para siempre.
Yo te echo de menos. Este dolor punzante que yo siento ¿cómo lo sentirá ella?

Manuela, ¡te fuiste con tanto! ¡Y nos dejaste tanto!
Joder, que no es por drama, pero que sí que reconozco que la muerte, al menos para el que se queda, es tremenda. Es difícil asumir que ya no estás, es duro.

 Los días siguen y hay alegrías que nos llegan, somos felices- que no hay nada nuevo bajo el sol. Pero no puedo negar que pesa, y duele saber que ya no eres más(por más que fuiste).




Comentarios

  1. Y la sigo recordando y echando de menos ..aunque su foto ya no esté en mi perfil, sí la última palabra que me dedico : SIEMPRE. Siempre me sentiría a su lado como aquella última noche que compartimos risas y recuerdos.

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