Lo reconozco: tengo miedo.
Me empujo hacia una situación desastre, en mi mente todas las posibilidades son imposibles. Yo no soy suficiente, no es suficiente, no va a salir bien, a largo plazo no es viable...

Trunco las posibilidades de algo que ni ha empezado. Ni se vislumbra.

Me da miedo el abismo, pero a la vez estoy deseando volver a sentir vértigo. No soy capaz de acercarme porque siento que, inevitablemente, me vas a empujar y me voy a estrellar, otra vez.

Si sólo me permitiese atreverme podría vivir tantas cosas...

Mis convicciones y mi lucha parecen ineludibles, importantes por encima de todo. Y siento que son incompatibles, pero ¿acaso lo son? Puede que no.
No tengo por qué encerrarme en mis valores y mi forma de ver las cosas, esto no me permite fluir y me genera frustración. Siento que me contradigo.
Me siento ridícula: soy un ser insignificante llevado por sus instintos animales. ¿No debería ser esto algo fascinante? Y a la vez: "Tú estás por encima de todo eso".

Mi cobardía y mis miedos más intensos.
Mi ego herido, mi continuo desamor.
Carencias.

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