¡A las cuerdas, albañiles!

Y cuando los demás desfallecen, cuando llega la cuesta arriba, yo aprieto.
En momentos de dificultad es más fácil crecer, porque se hace urgente y necesario. No hay otra manera.
El esfuerzo fortalece.

No soy más que lo que soy, ni soy menos. Doy pasos firmes hacia la cima, a un ritmo constante y ligero.  He elegido ésta montaña, no la de mas allá, y voy a subirla;
por mis cuernos que la subo.







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