Con las ganas.

De volver a entrar, ahora que la puerta está cerrada.

 Me gusta, de vez en cuando, sentarme bajo la ventana,justo al lado de la puerta; cuando es de noche, que ya nadie pasa, la brisa me recorre la piel desnuda y luego  roza el quicio, y sé que un poco se cuela por la rendija diminuta que hay debajo.
Y el aire viciado de tu estancia sin ventilar se mezcla con un poco de mi aroma. Fantaseo imaginando que notas la sutil pincelada de mi esencia.

Y me quedo con las ganas de derrumbarla entera, toda la casa, dejar que los escombros me cubran para siempre. Liberarte dejando de existir.


https://youtu.be/yTwzhCKMA7k Leer con esto de fondo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Hacia la nada y el todo

"Pues vete de puntillas y apaga las luces"

Inercia