Para él.



"Si con cuarenta seguimos solos nos vamos a vivir juntos"

Y ella decidió esperar.
No perdía la esperanza y se esforzaba por tenerlo todo preparado para entonces.
Leía a menudo, decidió cultivarse para tener algo de lo que hablar y que él nunca se aburriese. Escuchaba música, hacía ejercicio, fue escalando poco a poco en su carrera profesional, iba a ser perfecto. Y con treinta años ya lo tenía todo listo.
Faltaba poco, diez años más y al fin estarían juntos.
https://www.youtube.com/watch?v=LEMlMUjGZhE




Pasó el tiempo, al fin: 40. No volvió a buscarla. 

Había vivido en la espera- standby, la misma que la mantenía al margen de su tragedia y ahora, con cuarenta años,afrontaba la verdad: "Se ha ido y no va a volver, no me quiere."

No importaban la lluvia ni el viento, ni los libros. Qué más daba ya todo: la casa con jardín y piscina, el estanque con peces de colores; la brisa de la primavera que se cuela por la ventana que hay encima de la cama y las estrellas que se ven cuando es de noche.

El mismo sol nos alumbra, la misma luna. Y ya nada es suficiente, 
es absurdo vivir en la espera.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Hacia la nada y el todo

"Pues vete de puntillas y apaga las luces"

Inercia